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Sábado, 03 Febrero 2024 19:42

Los agricultores españoles en 'El Ejido marroquí': "La zona sigue el modelo de Almería"

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nvernadero de capital español en Agadir, Marruecos. nvernadero de capital español en Agadir, Marruecos.

Las protestas del campo han puesto el foco sobre el país africano y sus acuerdos comerciales con la UE, pero muchos productores europeos llevan décadas cultivando en esas tierras y aprovechando sus ventajas

Entre 2004 y 2005, una delegación oficial marroquí hizo un tour por toda España a la caza de agricultores.

El país estrenaba acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y quería aprovechar el tirón para liberalizar parte de sus tierras de cultivo, pero necesitaba dos cosas que, pensaban, podían encontrar en España: dinero y conocimiento. Para ello, tuvieron reuniones sectoriales en Madrid, Valencia, Sevilla y Murcia, pero era el boom inmobiliario y el esfuerzo no surtió todo el efecto deseado.

Sin embargo, la apuesta no fue en vano. Desde entonces, decenas de empresas españolas han aprovechado esta puerta abierta y han ayudado a convertir Agadir en 'El Ejido marroquí'. Ahora, con el campo europeo en llamas y señalando a Marruecos como protagonista de buena parte de sus problemas, la relación se intenta ocultar incluso entre los propios empresarios que llevan en la zona décadas y alardean de ello en sus webs.

Pero junto a Francia, España es una de las naciones que más ha impulsado el crecimiento del sector primario en el reino alauita. Tras aquel viaje de 2005 liderado por Ahmed Hajjaji, presidente en ese momento de Sodea (la sociedad estatal marroquí que ofrecía las tierras con descuento a los agricultores españoles), cerca de una treintena de pequeños y grandes empresarios patrios se metieron en la aventura (frente a los casi 40 franceses).

Empresarios que salieron en prensa como expulsados por la presión constructora o los altos costes de la producción en España. Incluso algunas asociaciones como ASAJA Alicante estuvieron relacionados con el proyecto, pero veían lagunas ante la falta de capacitación laboral y la seguridad jurídica.

Ahora, según los datos del ICEX, más del 10% de las 300 empresas españolas asentadas allí pertenecen al sector primario. "El modelo de la agricultura marroquí que ha triunfado y en la que ahora es fuerte, es un calco de la parte semidesértica del sur de España y también comparte sus problemas. La zona del Valle del Souss, que es donde se concentra buena parte de los cultivos, sigue el modelo de Almería.

Grandes invernaderos en medio del desierto y cerca del mar que funcionan con cultivos como el tomate, el pimiento, la judía verde, el pepino...", explica Tomás García Azcárate, investigador en el IEGD-CSIC y economista agrario. Muchas empresas españolas han visto en este calco una forma de producir igual que en nuestro país a menos precio, pero el experto en mercados agrarios menciona otro punto clave para la presencia de capital español en la zona: Almería como modelo de éxito a exportar. "Han encontrado un filón exportando su know how".

Basta entrar en Google Maps y acercarse al valle del Souss, en el suroeste de Marruecos para ver el parecido con El Ejido. La mancha blanca de invernaderos se ve desde las fotos satelitales, y, aunque la densidad no es tan alta como en Almería, su número no ha parado de aumentar. Sobre todo desde que en 2012 Marruecos también firmase un acuerdo comercial con la UE, mejorando mucho las expectativas en productos frescos.

En esta zona dedicada a la industria agrícola está la sede de 30 de las 300 empresas que lista el ICEX como radicadas en Marruecos. Con el puerto de Agadir a muy pocos kilómetros, la región ha florecido con una potente industria que atrae ya a filiales de Abengoa, CaixaBank o Perichan, uno de los grandes proveedores de frutas y verduras de Mercadona. Periroc, filial de la compañía murciana en el valle marroquí, nace de un acuerdo con el gigante de los supermercados valencianos en 2005 y tenía como objetivo poder dar suministro de judía plana y redonda a sus establecimientos durante todo el año.

Mercadona también trabaja con Agroatlas, otro gigante con origen almeriense y afincado en el valle con más de 1.500 trabajadores en la región.

Es el segundo mayor operador comercial de judías verdes redondas de Europa. Desde El Confidencial nos hemos puesto en contacto con muchas de las empresas del directorio, algunas, como la firma de turrones El Lobo, que lleva desde principios de siglo con plantaciones de almendros en la zona de Marrakech (casi 400 hectáreas, según su web), para saber cómo ven el debate actual.

Pero no hemos recibido respuesta al cierre de este artículo. Los pocos que han respondido lo han hecho para aclarar que sus negocios no exportan a Europa, sino que se concentran en los congelados para Estados Unidos, mientras que otros señalan directamente de la situación actual para declinar la invitación. "Gracias, el tema es algo muy delicado y complejo. Siento comunicar que no puedo opinar por prudencia, debido a la situación actual de la política internacional. Está todo muy confuso por la mala praxis y la hipocresía total", señala uno de los empresarios.

La situación ha cambiado mucho en los últimos años. Hasta hace menos de una década era posible encontrar noticias de muchas empresas españolas que contaban como un gran hito su expansión a Marruecos y daban todo lujo de detalles. Es el caso de la navarra Planasa, que anunció la compra de una de las principales empresas de exportación de fresas de Marruecos a otra compañía de capital español, Primor Fruit, o Safiland, de la granadina Hortalizas Fulgencio Spa, que da muchos detalles sobre su negocio allí. Como que tiene cerca de 250 hectáreas de cultivo. Es cierto que no es la primera vez que tienen problemas con sus negocios al otro lado del estrecho.

A principios de la década pasada, una serie de protestas de los trabajadores de muchas de las plantaciones marroquíes por sus condiciones laborales hizo que algunos se replanteasen dejar la zona. Más tarde también han sufrido otras situaciones de crisis como la del covid, que señaló a dos fábricas de capital español como responsables de los primeros brotes del virus en el país. La última pasa por la actual sequía que igual que azota a nuestro país, también lo hace a los cultivos del vecino del sur.

La guerra del tomate Por todo ello, García Azcárate huye bastante de la idea general de que la mala situación del campo español es culpa de Marruecos. Para el experto, el reino alauita se ha convertido en un importante rival comercial para países exportadores como España y ha aprovechado sin duda su posición geopolítica clave, pero ve lagunas en los argumentos. "Obviamente, está compitiendo y haciendo daño en economía como la nuestra, claramente exportadora y procomercio.

Pero no es un caso diferente al de otros muchos sectores en los que países con menores costes intentan conquistar los mercados aprovechando sus cartas. Se habla de competencia desleal, pero eso está tipificado y hay que demostrarlo", detalla. "Habría que fijarse en cómo las empresas europeas están peleando en esos sectores e intentar emularlo", comenta. El ejemplo que al final suele marcar toda esta discusión es el del tomate.

España era el principal exportador hasta ahora en la UE, pero la irrupción de Marruecos le ha ido quitando cuota de mercado hasta poner en peligro su hegemonía. ¿Cómo lo ha conseguido? Según explica García Azcárate, los acuerdos comerciales han ayudado bastante y sobre todo han aprovechado las reducciones arancelarias impuestas por la UE en temas como el precio de referencia.

"Es cierto que el precio está desactualizado y eso hace que el mecanismo protector no funcione correctamente", comenta. "Una actualización de dichos precios requiere un nuevo acuerdo en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que debería ser aprobado con la unanimidad de todos sus miembros, lo que equivale a decir que es imposible".

Ante la situación, Azcárate apuesta por una transformación del modelo español hacia productos de mayor valor añadido y diferenciación respecto a los básicos. "Si quieres ir a precio medio, a tomate redondo en este caso, va a ser imposible que puedas competir contra estos países. Puedes vender una parte a precio bajo, pero tienes que sacar valor como están intentando en sectores como el automovilístico o el tecnológico.

Obviamente, se pueden buscar medidas proteccionistas, pero tenemos que tener clara la posición que tiene Marruecos en el mundo", añade. Para terminar vuelve al ejemplo de Almería y deja un dato llamativo. "Se habla mucho de que la agricultura está en crisis, y en zonas como el Levante se está viendo, los minifundios de cítricos no pueden competir en el mercado actual y se está reduciendo el número de hectáreas dedicadas a este negocio. Pero no pasa eso en Almería, donde cada vez es más caro el suelo y los invernaderos siguen creciendo".

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