La actriz estadounidense Susan Sarandon afirmó este viernes que su posicionamiento público a favor de Gaza tuvo consecuencias directas en su carrera profesional en Estados Unidos, donde —según dijo— no ha podido volver a participar en películas ni programas de televisión.
Las declaraciones las realizó en Barcelona, España, durante una conferencia de prensa previa a recibir el premio Goya Internacional 2026, reportó El Diario.es. Sarandon aseguró que fue despedida por su agente el 1 de noviembre del año pasado, tras asistir a una manifestación propalestina, y que desde entonces ha encontrado dificultades para trabajar en la industria audiovisual estadounidense.
"No he podido hacer ninguna película, nada relacionado con Hollywood", sostuvo, aunque en contrapartida consiguió nuevos representantes en Europa y participó recientemente en un rodaje en Italia y en una obra teatral en Londres.
La actriz afirmó que incluso un director italiano recibió presiones para no contratarla, lo que explica la menor cantidad de proyectos en los que ha participado en el último tiempo. Sus comentarios se enmarcan en un contexto de fuerte polarización en Estados Unidos por el asedio de Israel en Gaza y el impacto del activismo político en figuras públicas.
Un ambiente difícil Durante su intervención, Sarandon elogió la postura del Gobierno español respecto al conflicto y el apoyo de actores como Javier Bardem a la causa palestina, afirmando que ese respaldo internacional genera "esperanza" para quienes se pronuncian en Estados Unidos en un ambiente que describió como "difícil".
También calificó al presidente Pedro Sánchez como "alto, guapo y en el lado correcto de la historia". Además, criticó las políticas migratorias recientes en Estados Unidos y defendió su activismo como una responsabilidad moral. "Creo que toda nación tiene derecho a la autodeterminación.
Soy propalestina. Soy una artista por la paz y la justicia.
Estoy en contra de matar niños, en todas partes. El ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU.) es inconstitucional y comete todo tipo de actos ilegales", afirmó, al tiempo que cuestionó la idea de que Hollywood sea una industria políticamente progresista y sostuvo que el cine siempre tiene un componente político, incluso cuando refuerza el statu quo.
