El tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes del mundo, ha sufrido un "cambio sustancial" y se ha reducido casi por completo, según datos de MarineTraffic, plataforma que rastrea el tráfico marítimo.
Un análisis en tiempo real del sistema de ubicación y seguimiento indica que la actividad en la zona cayó cerca de un 70 % después de las 16:00 UTC del 28 de febrero, en comparación con el volumen registrado 12 horas antes.
En los últimos tres días, MarineTraffic también ha detectado maniobras inusuales en la región, como giros en U, ralentizaciones, reducción de velocidad y desvíos de última hora.
Esta caída coincide con el anuncio el pasado sábado del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) sobre el cierre estratégico del estrecho, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El estrecho de Ormuz —que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán— concentra un volumen clave de tránsito de petróleo y gas que abastece a múltiples regiones del planeta.
Por ello, analistas advierten de que una alteración prolongada del tráfico en estas aguas podría presionar al alza los precios de la energía.
