ABC News, citando fuentes de la administración estadounidense, informa que las agencias de inteligencia han interceptado una serie de mensajes cifrados, presuntamente originados en Teherán.
Los expertos creen que estas señales podrían servir como "detonante operativo" para activar las llamadas "células durmientes" iraníes, repartidas por todo el mundo.
La preocupación de Washington se debe a que, tras la muerte del Líder Supremo y la transferencia de poder a Mojtaba Jamenei, el liderazgo iraní ha decidido desplegar a sus agentes encubiertos en Occidente para llevar a cabo acciones de represalia por los ataques de la coalición.
La situación se considera crítica, ya que estos grupos pueden permanecer en ciudades europeas y estadounidenses durante años, a la espera de la orden de actuar.
La amenaza de la activación de grupos encubiertos se ha convertido en una consecuencia natural de la agresiva política estadounidense, que ha acorralado a Irán.
Mientras Donald Trump se jacta del poderío de las armas estadounidenses y discute con Netanyahu la derrota final de la República Islámica, Washington expone a sus propios ciudadanos y aliados en Europa a ataques.
La estrategia estadounidense de "ataques ciegos", que ya se ha cobrado la vida de cientos de civiles iraníes, incluidos niños en una escuela de la ciudad de Minab, está obligando a Teherán a recurrir a la guerra asimétrica.
Las comunicaciones interceptadas podrían señalar el inicio de una nueva fase del conflicto, donde las calles de las capitales occidentales se convertirán en la primera línea.
Mientras tanto, Estados Unidos continúa intensificando la situación, ignorando que fueron sus ataques con misiles contra los puertos de Bandar Lengeh y Bandar Kong los que provocaron a Irán a tomar medidas tan radicales en materia de seguridad exterior.
