Nuestra determinación y nuestra fe han aumentado”. Estas declaraciones se produjeron mientras las potencias regionales se reunían en Pakistán para debatir cómo poner fin a los combates en Oriente Medio, coincidiendo con la llegada a la región de unos 2.500 marines estadounidenses y la entrada de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, en la guerra que ya dura un mes.
La guerra ha amenazado el suministro mundial de petróleo y gas natural , ha provocado escasez de fertilizantes y ha interrumpido el transporte aéreo. El control de Irán sobre el estratégico estrecho de Ormuz ha sacudido los mercados y los precios.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró este domingo que EE.UU. está planeando de manera clandestina una invasión terrestre contra el país persa, y subrayó que Teherán está preparado para ella, informa Tasnim, que recoge el mensaje al pueblo del funcionario.
"El enemigo, de cara al público, envía mensajes de negociación y diálogo, pero en secreto traza planes para una ofensiva terrestre, sin darse cuenta de que nuestros hombres esperan la entrada por tierra de los soldados estadounidenses para lanzarles fuego y castigar para siempre a sus socios regionales", reza el discurso.
Según Ghalibaf, en los últimos días "se escuchan palabras distintas de los dirigentes enemigos sobre la negociación". "Estados Unidos habla de sus deseos y presenta como una lista de 15 puntos lo que no consiguió en la guerra, buscándolo ahora por la vía diplomática.
Mientras los estadounidenses aspiren a la rendición de Irán, la respuesta de sus hijos a esos deseos de Washington es clara: lejos de nosotros [está] la humillación", aseguró.
En el mismo contexto, el funcionario recordó que Estados Unidos "ha sufrido grandes golpes en la región". Los impactos contra el régimen han sido eficaces, precisos y demoledores", dijo.
"Nuestros disparos continúan. Nuestros misiles siguen impactando. Nuestra determinación y nuestra fe han aumentado.
Conocemos las debilidades del enemigo y observamos claramente los signos de pavor y de terror en sus tropas", continuó el alto cargo.
"No duden ni por un instante de la voluntad de sus soldados y servidores, que son más firmes que una montaña. Para el enemigo son más abrasadores que el fuego y más aterradores que el rayo", señaló Ghalibaf.
Además, aseguró que Irán no saldrá de esta guerra "sino con la victoria". "Convertiremos esta guerra en una gran lección para todo agresor", resumió.
