El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, declaró en una entrevista al diario francés Le Figaro que la actual crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio "es más grave" que las tres grandes crisis previas del petróleo y del gas, advirtiendo que el mundo enfrenta una disrupción del suministro energético sin precedentes.
Birol dijo ser "muy pesimista", porque la guerra ha obstruido "una de las arterias de la economía mundial", en referencia al estrecho de Ormuz, bloqueado por las fuerzas iraníes para los buques enemigos tras el inicio de la agresión conjunta de EE.UU. e Israel contra la República Islámica.
"Si se observan las tres grandes crisis pasadas del petróleo y del gas, la crisis actual es más grave que las de 1973, 1979 y 2022 juntas", dijo. "El mundo nunca ha conocido una perturbación del suministro energético de tal magnitud", subrayó. Grave 'shock' triple Además, Birol resaltó que el mundo se enfrenta actualmente a "un gran 'shock' energético, que combina un 'shock' petrolero, un 'shock' gasístico y un 'shock' alimentario, lo que representa una conmoción mayor para la economía mundial, que "va a sufrir".
Si bien los países europeos, así como Japón, Australia y otros, afrontarán dificultades, serán los países en desarrollo los que sufrirán las peores consecuencias, debido al encarecimiento del petróleo, el gas y los alimentos, junto con la consiguiente aceleración de la inflación, vaticinó.
En su opinión, la "única solución verdadera" es la reapertura del estrecho de Ormuz. "Mientras permanezca cerrado, la economía mundial se enfrentará a enormes dificultades", advirtió.
"El comienzo de un invierno" En este sentido, Birol explicó que la magnitud de la caída de la producción de hidrocarburos en los países del golfo Pérsico es "enorme", ya que "ya no producen más que algo más de la mitad del petróleo que extraían antes de la guerra", mientras que "no exportan nada" de gas natural.
Además, hizo hincapié en que "el mes de marzo fue muy difícil, pero abril será mucho peor", ya que si el estrecho de Ormuz no se reabre este mes, se perderá el doble de petróleo crudo y de productos refinados que en marzo.
"Estamos entrando en un 'abril negro'. En el hemisferio norte, donde nos encontramos, abril suele marcar el comienzo de la primavera, pero hoy temo que marque más bien el comienzo de un invierno", concluyó.
