El asesino serial Rex Heuermann se declaró culpable de matar a ocho mujeres en la costa sur de Long Island, Nueva York (EE.UU.), y brindó detalles de los crímenes durante una audiencia celebrada este miércoles en un tribunal del condado de Suffolk, reporta el New York Post.
Heuermann, arquitecto de 62 años, estaba acusado inicialmente de siete homicidios vinculados a los llamados asesinatos de Gilgo Beach, una serie de crímenes ocurridos entre 1993 y 2010.
Esta jornada, un octavo caso fue incorporado a su historial, elevando la cifra total de víctimas, en su mayoría trabajadoras sexuales.
Durante la audiencia, el tribunal escuchó que el acusado asesinaba a las mujeres por estrangulamiento, confesión que provocó la reacción de los familiares presentes en la sala.
Además, confesó que desmembraba los cuerpos y los envolvía en arpillera antes de abandonarlos en zonas pantanosas a lo largo de la costa sur de Long Island, donde los restos fueron encontrados años después de las desapariciones.
Entre las víctimas identificadas figuran Melissa Barthelemy, Amber Costello, Megan Waterman, Maureen Brainard-Barnes, Valerie Mack, Jessica Taylor y Sandra Costilla, a quienes se sumó Karen Vergata, cuyo asesinato en 1996 no había sido previamente vinculado al acusado.
Según la investigación, Heuermann contactaba a sus víctimas mediante teléfonos descartables y las atraía con promesas de dinero antes de concretar los crímenes.
Tras declararse culpable, los fiscales indicaron que el acusado enfrentará tres cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional, mientras que la sentencia formal fue fijada para el 17 de junio.
Heuermann fue identificado como sospechoso por un grupo de trabajo compuesto por agentes del FBI, la Policía del estado de Nueva York y las autoridades del condado de Suffolk, en febrero de 2022, para "revitalizar" la investigación. Fue arrestado en 2023 y permanece detenido desde entonces.
