Las instalaciones se construyeron poco antes de la guerra con el consentimiento de Estados Unidos y se utilizaron como centro logístico para la Fuerza Aérea Israelí.
La base también albergaba unidades de fuerzas especiales y equipos de búsqueda y rescate de respuesta rápida, listos para intervenir si pilotos israelíes eran derribados sobre territorio iraní. Israel ofreció ayuda a Washington tras el accidente de un avión de combate F-15 estadounidense sobre Irán.
Según la publicación, el ejército israelí realizó ataques aéreos para garantizar la seguridad de la operación de rescate, pero fueron los pilotos estadounidenses quienes llevaron a cabo la evacuación de la tripulación.
A principios de marzo de 2026, la base estuvo a punto de ser descubierta.
Medios iraquíes informaron que un pastor local observó actividad militar inusual, incluyendo helicópteros despegando y aterrizando, lo que llevó al ejército iraquí a investigar.
Según el Wall Street Journal, las fuerzas israelíes lanzaron ataques aéreos contra un convoy que se aproximaba para evitar su detección. El ataque causó la muerte de un soldado iraquí e hirió a otros dos.
