Harry Robertson, director de la casa de subastas Sotheby’s en Escocia, se quedó de piedra cuando vio la pieza. «Sin quedó sin palabras», declaró la propietaria. El lienzo, en el que aparece una mujer abrazando a un niño y acompañada por un pequeño pastor, fue un regalo que un paciente le hizo a su padre, un médico escocés, en los años 60. Cuando éste murió, la madre de McLaren se lo entregó a ella por su 40 cumpleaños.
Robertson ha llevado el cuadro a Londres para que sea estudiado por especialistas en el maestro italiano. En 2013 la obra viajará a la Universidad de Cambridge, y es probable que a lo largo del año puedan dar un veredicto sobre la autenticidad de la pintura. Varios elementos (ver ficha inferior) señalan a Da Vinci como posible autor de la pieza. Otra posibilidad es que se trate del trabajo de un aprendiz del artista, postura que mantiene el profesor Carlo Pedretti, de la Universidad de California.
McLaren asegura que su padre solía referirse al cuadro como «Madonna y el niño con Juan Bautista», pero después de investigar su iconografía la propietaria cree que la mujer retratada no es la Virgen María con el Niño Jesús, sino María Magdalena y a su hijo. Dos argumentos reforzarían esta teoría: por una parte, una orden papal que decretaba que la Virgen María debía pintarse en azul, mientras que María Magdalena debería ir de rojo, como en el cuadro. El segundo es el conocido empeño de Da Vinci por incluir significados ocultos en sus obras.
En el reverso del cuadro se ha hallado una bula papal atribuida a Paulo V (siglo XVII). Gran parte del texto ha desaparecido, pero según Fiona hay una palabra visible: «Magdalena».
Si se confirma la autoría del cuadro, McLaren ha anunciado que venderá la obra y donará un porcentaje a la caridad. Espera que la pintura termine en un museo; algo que dependerá, no obstante, de quién haga la mejor oferta.
Similitudes con obras de Da Vinci