Según esa lista, por cada dólar que recibe el actor de Brooklyn, los estudios se llevan 2.30 dólares, un margen demasiado estrecho teniendo en cuenta los tiempos timoratos que corren en la industria del cine. Las últimas tres películas del protagonista de 'Superdetective en Hollywood' se han saldado con una recaudación combinada de 196 millones de dólares, un fracaso notable teniendo en cuenta que se trataban de superproducciones.
Sólo las cintas animadas han mantenido a flote el caché del actor de 51 años, un comediante con un enorme tirón de público durante la década de los 80, pero que entró en una fase de decadencia en los 90 con títulos muy comerciales y excesivamente enfocados hacia el público afroamericano.
Seguido por Katherine Heigl y Reese Witherspoon
La segunda en discordia es Katherine Heigl, cuya última película 'One for the Money' no logró recuperar los 40 millones de dólares invertidos.
Heigl, de 34 años, ha sido capaz de rentabilizar su popularidad por su trabajo televisivo en 'Anatomía de Grey' con diversos papeles protagonistas en Hollywood, aunque no ha logrado, de momento, el respeto de los críticos del gremio ni ser una apuesta sólida en taquilla.
La tercera en la lista es otra belleza rubia, Reese Witherspoon, cuya última película en cartelera 'This Means War', no logró recuperar en Estados Unidos los 65 millones de dólares de inversión por parte del estudio.
También aparece en esa relación Sandra Bullock, que tras llevarse el Oscar a mejor actriz hace dos años por 'The Blind Side', no ha vuelto a levantar cabeza.
Jack Black, por su parte, factura 5.20 dólares por cada dólar que se gasta el estudio en su salario. Es un comediante en declive con sus últimas propuestas aunque haya hecho caja prestando su voz para las cintas de 'Kung Fu Panda' de Dreamworks.