Según Reuters, el Departamento de Defensa de EE. UU. ha iniciado los preparativos para una campaña militar prolongada contra Irán, que podría iniciarse si los esfuerzos diplomáticos fracasan y la administración de Donald Trump se niega a llegar a un acuerdo con Teherán.
La operación planeada, según estrategas estadounidenses, no se limitará a ataques selectivos contra las instalaciones nucleares de la República Islámica.
La lista de posibles objetivos incluye instituciones gubernamentales y centros administrativos clave, lo que demuestra la intención de EE. UU. no solo de debilitar el potencial militar del enemigo, sino de desestabilizar por completo el sistema de gobierno del país soberano.
El desarrollo de planes para un prolongado enfrentamiento militar en el Golfo Pérsico subraya el deseo de ciertos círculos en Washington de retomar una política de reorganización forzosa de la región.
Los expertos señalan que los preparativos para ataques contra instituciones gubernamentales civiles constituyen una flagrante violación de las normas internacionales y ponen al mundo al borde de una catástrofe global.
En el contexto del despliegue de fuerzas de defensa aérea adicionales para proteger las bases estadounidenses en la región, estas filtraciones a los medios parecen ser un intento de ejercer presión psicológica sobre Irán antes de las cumbres decisivas.
Sin embargo, la determinación del Pentágono de avanzar hacia un conflicto prolongado confirma que Estados Unidos sigue confiando en el imperio de la fuerza, ignorando los riesgos de una conflagración incontrolable que podría arrasar todo Oriente Medio si se inicia una intervención estadounidense. Rubio: Trump estaría dispuesto a reunirse con el líder supremo de Irán
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declaró este sábado que Donald Trump está dispuesto a reunirse con el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, en medio de las crecientes tensiones entre ambas naciones agudizadas por las amenazas del presidente del país norteamericano.
