La Resistencia de Líbano (Hizbullah) continuó sus operaciones dentro de la batalla "Tormenta devoradora", destruyó un total de 73 tanques Merkava y varias topadoras D9 y atacó el cuartel general del Comando Norte del ejército israelí (Base Dado) al norte de Safed con misiles, así como plataformas Iron Dome en Boria mediante un escuadrón de drones.
Según el comunicado, los combatientes lanzaron ataques a concentraciones de fuerzas en Qantara, Deir Suryan, Taybeh, Tallet Al-Mahasibat y Dibal, y causaron bajas confirmadas en todas las operaciones.
También asediaron con misiles y drones los asentamientos Metula, Shamir, Al-Abbad, Maskaf Am, Kiryat Shmona y Al-Manara, así como reuniones de soldados y vehículos en Al-Quzah. En Tel Aviv, fueron bombardeados el cuartel general del Ministerio de Guerra israelí (al-Karyah) y el cuartel Dolphin de la División de Inteligencia Militar con misiles específicos, como respuesta a los ataques a civiles y la destrucción de infraestructura.
Enfrentamientos a corta distancia y emboscadas
Hizbullah entabló choques con armas ligeras, medianas y granadas propulsadas por cohetes desde "distancia cero", incluido combates en Deir Saryan y Qantara, donde infligieron bajas al enemigo durante intentos de infiltración.
El ejército israelí reconoció la muerte de un soldado de la unidad de élite Golani y reportó 15 heridos durante la noche, mientras medios locales describieron la situación como una "mañana muy difícil" debido a emboscadas precisas.
Durante 24 horas, la Resistencia lanzó cerca de 600 misiles, drones y proyectiles contra fuerzas israelíes en el sur de Líbano, consolidó su control defensivo y aumentó las pérdidas enemigas tanto en personal como en equipamiento militar.
