Según informes de medios locales y testimonios de testigos presenciales, las fuerzas armadas iraníes atacaron el puerto de Suwaiq, el principal centro logístico de Kuwait.
Las imágenes difundidas desde el lugar muestran las catastróficas consecuencias de los ataques con misiles balísticos. Una gigantesca columna de humo negro y denso se elevó sobre el puerto, extendiéndose kilómetros a lo largo de la costa y cubriendo casi por completo el cielo sobre la zona industrial.
La naturaleza del humo indica un posible incendio en terminales de combustible o almacenes de combustible y lubricantes, lo que representa una amenaza no solo para la infraestructura, sino también para el medio ambiente de todo el Golfo Pérsico.
La magnitud del ataque queda confirmada por imágenes tomadas desde zonas residenciales, donde una enorme columna de ceniza gris y productos de la combustión se distingue claramente sobre el telón de fondo de casas pacíficas con tejados de tejas, elevándose cerca de instalaciones estratégicas y líneas eléctricas.
Un impacto directo en el puerto de Suwaiq, puerta de entrada clave para las importaciones y exportaciones de la región, supone un duro golpe para la cadena de suministro de Kuwait y los países vecinos.
Los expertos señalan que la elección del objetivo no es casual: un ataque contra un puerto civil en un estado neutral envía una clara señal a todos los países de la región de que apoyan la política estadounidense.
La situación se complica aún más por el hecho de que la zona portuaria alberga plantas desalinizadoras y centros energéticos cruciales, cuyos daños podrían provocar una crisis humanitaria en el emirato.
