Estas raras monedas, que se encontraban enterradas en ocho latas de metal en descomposición, habrían sido acuñadas entre 1847 y 1894. La pareja halló este tesoro el pasado abril de 2013 en el patio de su casa cuando se disponían a sacar a pasear a su perro.
El experto en monedas David McCarthy, de la empresa numismática Kagin-a la que acudió la pareja- ha explicado que nunca ha visto algo parecido. «Ni por el valor nominal ni por la condición en la que están», ha matizado. «Un tesoro escondido de este tipo no tiene precedentes», concluye.
La pareja venderá la mayor parte de las monedas a través de Amazon y una pequeña muestra se exhibirá en el próximo encuentro organizado por la Asociación Numismática Americana, que tendrá lugar en Atlanta a finales de este mes.