La captura de los uniformados se dio tras los interrogatorios realizados por la Procuraduría General de Justicia de Jalisco (PGEJ) en contra de un ex elemento de la policía municipal de Tala: Carlos Fuentes Bravo, alias “El Poli” de 31 años de edad y quien era investigado por la desaparición de las dos personas.
De las indagatorias se supo que “el Poli” era miembro desde hace años de un grupo de la delincuencia organizada, y cuyo trabajo era vigilar a Miranda Zárate y Calderón Hernández, quienes habían sido secuestrados por la banda y mantenían en una casa de seguridad ubicada en el Municipio de Villa Corona.
Ambos sujetos aprovechando que el ex uniformado se quedo dormido lograron escaparse de la finca, solicitando el apoyo de vecinos del lugar quienes se comunicaron con la policía municipal para que sacaran a los fugados quienes se habían refugiado en la casa de una señora.
Los dos sujetos fueron trasladados a las instalaciones de la Policía de Villa Corona en donde fueron retenidos en los separos en lo que supuestamente se “realizaban las investigaciones” correspondientes. Sin embargo, al lugar llego “el Poli” quien tras hablar con el director de la policía Raymundo Ramos Reynaga consiguió que este diera la orden a sus elementos de que le entregaran a los dos fugados, para que después fueran asesinados y enterrados en la fosa.
De las declaraciones de Carlos Fuentes Bravo ante la PGJ se derivó la detención y posterior arraigo otorgado por el Juez de Cocula de Ramos Reynaga y de cinco policías de línea de nombres: Gerardo Castillo Preciado de 27 años; Adalberto Rosas Villanueva de 31; Luís Everardo Infante Vázquez de 27; Pedro González Rentaría de 32; y Juan Gilberto Pablo Hernández de 29 años de edad.
De las declaraciones hechas por el Presidente Municipal de Villa Corona, José de Jesús Ortiz Uribe, en el sentido de que los detenidos habían sido entregados a elementos de la Procuraduría General de la República y no a los miembros del grupo delictivo, Coronado Olmos simplemente aseguro que todas las versiones están siendo investigadas y que al momento nada se ha descartado.
Adicionalmente el Primer Fiscal de Jalisco informó que se tienen otras cinco personas en calidad de presentadas de las que no se reveló su identidad, las cuales se busca con el Juez pudieran cambiar sus situación jurídica a arraigadas, con la finalidad de continuar con las investigaciones relacionadas a estas dos muertes.
Trabajan en Conjunto
A pesar de las acusaciones surgidas desde la Secretaria de Seguridad Pública del Estado de Jalisco (SSP), en el sentido de que no existe cooperación entre esa dependencia con la procuraduría General de Justicia de Jalisco a la hora de investigar delitos como en el caso de los cuerpos encontrados en dos camionetas en Ixtlahuacan de los Membrillos, el procurador del estado desestimo estas declaraciones y dijo muy por el contrario el trabajo es conjunto y coordinado.
De acuerdo con Tomas Coronado Olmos en todo momento la PGJ y la Secretaria mantienen un intercambio de información y prueba de ello son las capturas que se han logrado relacionadas con ese caso, así como las diferentes fincas que han sido resguardadas por ambas corporaciones, esto a pesar de que el propio Secretario de Seguridad, Luís Carlos Nájera Gutiérrez, acuso a la Procuraduría de ocultar información, como lo referente a las más de 30 denuncias por desaparición ocurridas en la zona.
El primer fiscal del estado dijo desconocer de donde han salido estas versiones respecto a que cada dependencia trabaja como dice el dicho popular para su santo, y al ser cuestionado sobre su relación con el titular d la secretaria dijo el trabajo que se hace es institucional independientemente de quien se encuentre en uno u otra cargo.
Fuente:Ricardo Franco, Milenio