WASHINGTON.- A partir de este jueves 20 de febrero, seis cárteles de la droga en México fueron nombrados como grupos terroristas o FTO, por sus siglas en inglés, por el gobierno del presidente Donald Trump, un paso considerado por expertos como de “consecuencias severas”.
Se trata del Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Noreste, el Cártel de Golfo, Cárteles Unidos y La Familia Michoacana; además de las organizaciones criminales Tren de Aragua de Venezuela y la Mara Salvatrucha (MS-13) en El Salvador, según un documento firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, publicado en el Registro Federal. Acciones de combate militar, de entrenamiento, aunado al congelamiento de fondos financieros y propiedades, el retiro de cualquier protección migratoria y otras acciones son algunas de las consecuencia de nombrar a un grupo en particular como una Organización Terrorista Extranjera (FTO).
Así lo revelan análisis jurídicos de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), un reporte del Congressional Research Service que da cuenta de operaciones militares de Estados Unidos bajo la Guerra Global contra el Terrorismo (GWOT, en inglés), así como investigaciones del Watson Institute for International & Public Affairs de Brown University. Como ejemplo de las acciones posibles, en 2018, 2019 y 2020, Estados Unidos realizó operaciones contra el terrorismo en 85 países.
“Las acciones de los Estados Unidos fueron bastante variadas, desde ataques aéreos contra objetivos militantes hasta el entrenamiento de fuerzas militares y policiales extranjeras”, indica el reporte del Watson Institute.
El análisis establece que tales acciones surgieron en 2001, luego de la “Guerra global contra el terrorismo” iniciada por el presidente George W. Bush con la invasión estadounidense de Afganistán. El reporte del Instituto Brown advierte sobre “el amplio alcance de las actividades del gobierno estadounidense para combatir lo que este país y sus países socios llaman ‘terrorismo’ o ‘extremismo violento'”. Sobre el nombramiento de un grupo en particular como FTO, la ACLU establece las consecuencias. “Las consecuencias de la designación como organización terrorista extranjera son graves.
Todos los activos de la organización en poder de instituciones financieras estadounidenses pueden congelarse por completo, incluso antes de que la organización tenga conocimiento de que ha sido designada”, indica ACLU.
“La designación como organización extranjera también tiene consecuencias en materia de inmigración: los miembros o representantes no ciudadanos de una organización extranjera extranjera designada tienen prohibido el ingreso a los Estados Unidos y aquellos que se encuentren en el país pueden ser deportados”. Más allá de los ataques a las finanzas y reducir el poder civil de las nuevas FTO, Estados Unidos establece acciones militares con drones o grupos militares.
El reporte del Brown Institute señala que entre 2018 y 2020, EE.UU, con los gobiernos de Trump y Joe Biden, se realizaron ataques aéreos tripulados o con drones contra grupos terroristas en siete países: Afganistán, Irak, Libia, Pakistán, Somalia, Siria y Yemen.
El actual nombramiento de los cárteles y organizaciones criminales como terroristas no es compartida todavía por otros países con los que EE.UU. tiene acuerdos contra el terrorismo, pero Canadá indicó que también hará la designación, según reveló el primer ministro Justin Trudeau como un acuerdo para evitar al menos durante un mes aranceles del 25% a productos canadienses.
Si Canadá nombra a los cárteles como FTO podría colaborar con EE.UU. acciones militares. EE.UU. también puede apegarse a la Sección 127e, una autoridad legal que permite a las fuerzas de operaciones especiales planificar y controlar ciertas misiones.
En el caso de México podría empujar a acciones militares lideradas por el Ejército estadounidense. Las acciones militares tienen diversos alcances, includo el entrenamiento a las fuerzas policiacas y a la Patrulla Fronteriza.