La desaparición de siete electricistas en el municipio de Matehuala, en el estado mexicano de San Luis de Potosí, concluyó con la localización de las víctimas y el insólito relato de un secuestro perpetrado por facciones del narcotráfico.
Los trabajadores, subcontratados por una compañía que labora para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), fueron reportados como desaparecidos el pasado sábado, 21 de marzo, en la carretera federal 57.
De acuerdo a la información preliminar, los obreros fueron interceptados por desconocidos cuando se dirigían a su trabajo. El comando armado los condujo por la fuerza a una casa de seguridad donde los electricistas estuvieron retenidos durante más de 48 horas, atados y con los ojos vendados.
"Llegó una camioneta y nos levantaron, privándonos de nuestra libertad.
Nos llevaron a una casa de seguridad. Nos vendaron y amarraron. Fue una experiencia muy crítica; pensamos que no volveríamos a ver a nuestra familias", narró en primera persona una de las víctimas a Milenio. Los secuestradores admitieron que eran parte de un grupo criminal y tenían la orden de retenerlos.
"Nos dijeron que para reclutarnos. Me imagino que para trabajar para ellos en obras de electricidad", sostuvo.
No obstante, 48 horas después fueron liberados y pudieron reencontrarse con sus familias.
Los trabajadores fueron liberados a primera hora del lunes y tuvieron que caminar hasta la caseta de cobro del libramiento en Matehuala. Allí pidieron auxilio y fueron custodiados por agentes de Policía, que les trasladaron a la Fiscalía estatal.
