El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia condenó el bombardeo israelí contra el sur del Líbano que este sábado causó la muerte de tres periodistas de los canales Al Manar TV y Al Mayadeen —Fatima Fatouni, Muhammad Fatouni y Ali Shuaib—, insistiendo en la necesidad de investigar este "grave delito".
De acuerdo con el comunicado de la Cancillería rusa, este ataque "deliberado" se dirigió contra un automóvil civil en el que se encontraban empleados de medios que iban al lugar para cumplir una tarea editorial. "Cada uno llevaba parches de 'prensa' claramente visibles, lo que, sin embargo, no los protegió del ataque con armamento de alta precisión.
El vehículo quedó completamente calcinado, convirtiéndose para los periodistas en una fosa común", expresó el organismo. Denunciaron que, con las afirmaciones de que entre estos comunicadores supuestamente había "terroristas", las Fuerzas de Defensa de Israel se "liberaran de responsabilidad por lo que —según el derecho internacional humanitario— constituye un grave delito".
La cartera rusa recordó que a mediados de marzo, el corresponsal de RT Steve Sweeney y su camarógrafo Ali Rida resultaron heridos en un ataque israelí al sur del Líbano "en circunstancias similares", lo que demuestra que "los militares israelíes son capaces, sin vacilar, de cometer ataques de este tipo contra civiles".
Tras el ataque, ambos periodistas de RT aseguraron que fueron atacados deliberadamente a pesar de que llevaban uniformes con sus credenciales de prensa. "Sabían que éramos periodistas", afirmó Rida. A su vez, Sweeney recalcó que "fue un ataque deliberado y dirigido contra periodistas, no hay duda al respecto".
"Aquí ni siquiera se trata de cómo reaccionarán las estructuras internacionales competentes ante un ataque así, o de si no reaccionarán en absoluto.
Su ceguera profesional ya hace tiempo que no sorprende a nadie", manifestaron desde la Cancillería. "Práctica sangrienta" Asimismo, plantearon la pregunta de si la comunidad internacional en su conjunto estaría dispuesta a aceptar esta lógica de actuación: "Llamar terrorista a un periodista y obtener así licencia para matar".
"Nosotros nunca estaremos de acuerdo con ese planteamiento.
Y, como en todas las demás tragedias semejantes, insistiremos en la necesidad de investigar este asesinato, llevar a todos los culpables ante la justicia y poner fin a esta práctica sangrienta de una vez por todas", aseveraron. Previamente, el Ejército israelí expresó satisfacción por la muerte del periodista Ali Shuaib en un bombardeo que llevaron a cabo al sur del Líbano.
"Eliminado: durante años, Ali Hassan Shaib operó como terrorista de la Fuerza Radwan de Hezbolá bajo la fachada de periodista. Resulta que el 'chaleco de prensa' era solo una tapadera para el terrorismo", reza el comunicado del organismo.
