Un equipo de CNN ha grabado el momento en el que es detenido e intimidado por solados de las Fuerzas de Defensa de Israel desplegados en una zona donde, 12 horas antes, colonos israelíes habían armado un pogromo contra sus vecinos palestinos.
Los hechos tuvieron lugar en la aldea Tayasir, en la Cisjordania ocupada, donde colonos establecieron un puesto de avanzada tras irrumpir armados en el asentamiento y golpear brutalmente a muchos vecinos la mañana del jueves.
Mientras el equipo periodístico se acercaba al lugar cubriendo los acontecimientos, los militares lo detectaron y uno de ellos apuntó con su fusil automático a los reporteros y los palestinos con los que hablaban, ordenando a todos que se sentaran.
Aunque se identificaron, un soldado agarró del cuello a un periodista y lo tiró al suelo golpeándole la cámara. El personal de CNN y varios palestinos fueron detenidos.
Las dos horas que estuvieron retenidos hablaron con los militares israelíes, grabando muestras de la afinidad de algunos de ellos con la ideología ultraderechista de los colonos y ciertos ministros de Israel.
Así, un soldado sostuvo que el puesto de avanzada era ilegal, pero necesario para ampliar las colonias israelíes en la zona, que dijo que pertenecía al pueblo judío, mientras calificaba de terroristas a los palestinos.
Asimismo, aceptó que se trataba de una venganza por la muerte de un colono joven que falleció la semana pasada en circunstancias descritas de manera contradictoria por los colonos y los palestinos locales.
Los ataques de colonos a asentamientos palestinos, incrementados desde la incursión del movimiento Hamás en octubre de 2023, se han intensificado desde el inicio de la agresión israelí-estadounidense a Irán.
Según publicó CNN, los periodistas se encontraban en la zona de Tayasir para informar sobre el establecimiento de un nuevo asentamiento tras el ataque de colonos. Durante la intervención de los soldados, el fotorreportero de CNN, Cyril Teophilos, recibió agresiones, según la denuncia del propio Diamond en redes sociales.
El material gráfico difundido exhibe cómo los militares no solo retuvieron al equipo, sino que expresaron abiertamente su visión respecto a su rol y el control territorial en la región.
En los registros audiovisuales obtenidos por CNN, uno de los integrantes del contingente militar, conocido por su relación previa con el colono israelí Yehudah Sherman, muerto la semana anterior en un suceso que las autoridades investigan como ataque terrorista, verbalizó: "Toda Cisjordania es nuestra, no solo nuestra, de los judíos también".
A esto añadió cuestionamientos sobre la respuesta estatal a incidentes violentos en la zona, en un intercambio grabado: "Si los palestinos hubieran matado a tu hermano y el Estado (israelí) no hace nada al respecto, ¿qué harías tú?".
Más adelante, un soldado señaló que el asentamiento levantado tras el asalto "pronto será legal", y al ser consultado por el periodista sobre si esto ocurriría con su colaboración, afirmó: "Por supuesto".
CNN subrayó la gravedad del incidente al contextualizarlo en la ola de violencia que transcurre en Cisjordania desde hace semanas, particularmente en relación al avance de asentamientos y acciones de colonos respaldadas o toleradas por determinadas facciones. La propia cadena vinculó el suceso con el temor, expresado el pasado jueves por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a la realización de una "limpieza étnica" en la región.
Según datos citados por CNN, más de 36.000 palestinos han sido desplazados en el último año por la escalada de acciones violentas de colonos y fuerzas de seguridad.
El episodio registrado en Tayasir añade un ejemplo documentado de la situación en el terreno, en la que, según las imágenes y testimonios recopilados y difundidos por CNN, algunos efectivos de las FDI han admitido actuar en coordinación con colonos y participar en acciones no autorizadas por las instancias legales del propio Estado israelí.
El equipo informativo también recopiló declaraciones donde se valida la expectativa de regularización futura de asentamientos ilegales, una práctica que mantiene en alerta a organizaciones internacionales. El acontecimiento y las grabaciones asociadas circulan como testimonio de la dinámica actual en Cisjordania, así como de los riesgos que enfrentan las misiones de prensa en la cobertura de estos hechos.
La denuncia de CNN se suma a reportes previos sobre la presión y los obstáculos para el trabajo periodístico en la región. Este caso en particular involucra no solo una detención y posibles actos de violencia contra reporteros, sino también declaraciones que, dentro del contexto del conflicto, ilustran la percepción de algunos sectores respecto al control territorial y la política hacia la población palestina.
La atención internacional se volvió a centrar no solo en el incidente puntual, sino también en las implicaciones para la libertad de prensa y el derecho de información frente a una escalada de tensiones en Cisjordania.
