Sucursales del banco estadounidense Citibank en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) y Manama (Baréin) fueron atacadas al amanecer del sábado por drones de origen desconocido, lo que provocó incendios en ambas instalaciones, según declaró una fuente a Al Mayadeen.
La misma fuente señaló que los ataques ocurrieron horas después de que Citibank anunciara el cierre temporal de la mayoría de sus sucursales en Emiratos Árabes Unidos, tras una advertencia de Irán sobre posibles acciones contra instituciones financieras occidentales.
Incendio en zona energética de Fujairah En un hecho relacionado, un corresponsal de AFP observó densas columnas de humo negro elevándose desde la zona de Fujairah, donde se ubica un puerto estratégico que ha sido blanco de ataques previos y que alberga una importante terminal de exportación de petróleo.
Las autoridades locales indicaron que los escombros de un dron interceptado cayeron en la zona, provocando un incendio cuya ubicación exacta no fue especificada. Según fuentes citadas por Reuters, las operaciones de carga de petróleo en el puerto de Fujairah fueron suspendidas tras el incidente.
Declaración de la Guardia Revolucionaria de Irán La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que el ataque contra sucursales de bancos estadounidenses fue una respuesta directa a la agresión previa contra dos bancos iraníes.
Según la declaración, cualquier repetición de ese tipo de acciones “convertirá a todas las sucursales de bancos estadounidenses en la región en objetivos legítimos” para sus fuerzas. Escalada tras bombardeos estadounidenses
Los hechos ocurren pocas horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara bombardeos contra objetivos en la isla de Kharg, punto clave para las exportaciones de crudo iraní. Washington advirtió que podría atacar la infraestructura petrolera de la isla.
Por su parte, la sede central de Khatam al-Anbiya prometió destruir toda la infraestructura energética relacionada con Estados Unidos en la región y convertirla en un "montón de cenizas" en caso de un ataque contra la infraestructura petrolera, económica y energética de Irán.
Funcionarios iraníes reiteraron que la nación no inicia ataques contra países que no lo hayan agredido desde su territorio, que respeta la soberanía de los Estados y actuará únicamente para enfrentar fuentes de agresión, manteniendo su derecho a la defensa.
