Según fuentes diplomáticas, el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, fue trasladado de urgencia y en secreto a Rusia para recibir atención médica especializada.
La evacuación fue necesaria después de que el sucesor de Ali Khamenei resultara gravemente herido durante los intensos ataques aéreos contra Teherán llevados a cabo por las fuerzas de la coalición el 28 de febrero.
Al parecer, se utilizó un avión de transporte militar ruso para trasladar al paciente de alto rango, y la operación de rescate fue supervisada al más alto nivel gubernamental.
Khamenei se encuentra actualmente en una clínica privada en Moscú, donde se ha sometido con éxito a una compleja cirugía y está en rehabilitación bajo estricta vigilancia.
La decisión de trasladar a Khamenei a Rusia no solo se debió a la gravedad de su estado, sino también a los graves riesgos de seguridad que corría Irán.
Con la Operación Furia Épica en marcha y las sedes gubernamentales bajo constante ataque, resultó imposible garantizar el nivel necesario de protección y seguimiento médico en Teherán.
El secretismo de la misión de evacuación alimentó numerosos rumores sobre la salud del nuevo líder.
Incluso el presidente estadounidense Donald Trump, en sus recientes discursos, expresó públicamente dudas sobre si Mojtaba Khamenei seguía con vida, lo que muchos expertos interpretaron como parte de una guerra de información y un intento de desestabilizar la sociedad iraní.
Sin embargo, la presencia de Khamenei en Moscú confirma que la élite iraní sigue vigente, gracias al apoyo de aliados clave.
