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Lunes, 09 Diciembre 2013 17:22

La corrupción en el ISSSTE Destacado

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Hospital Valentín Gómez Farías

Los pacientes de Oncología han presentado decenas de quejas por negligencia y daños contra el doctor Héctor Maldonado

En mayo pasado el delegado del ISSSTE en el estado, Javier Galván Guerrero, nombró a Héctor Maldonado Hernández subdelegado médico a pesar de que pacientes y trabajadores de la institución federal han presentado contra él alrededor de 50 quejas por negligencia médica

y la presunta violación a los reglamentos y leyes de Administración de Personal del ISSSTE, ya que ocupó una jefatura de Oncología en el hospital Valentín Gómez Farías sin ser especialista.

Los denunciantes acusan al doctor Maldonado de permitir que personal médico les diera un trato despótico, cometiera negligencias, les negara medicamentos y también el reembolso de los mismos a quienes los adquirieron fuera del instituto, al igual que algunos tratamientos. Así lo expresaron en el desplegado dirigido al Presidente Enrique Peña Nieto que publicaron hace dos semanas.

Por aquellos días se informó que trabajadores del ISSSTE denunciaron varios despidos injustificados, el favoritismo hacia familiares y amigos de Galván Guerrero en la asignación de plazas e incluso el fallecimiento de una empleada por un infarto derivado de presiones laborales.

Ahora se conocen otras denuncias a partir de que el 17 de mayo de 2011 autoridades federales informaron de la detención del jefe de Farmacia del nosocomio Valentín Gómez Farías, por una denuncia que se presentó contra él por internet ante el Órgano Interno de Control (OIC) del ISSSTE en Jalisco.

Los pacientes y algunos profesionistas del instituto consideran que el OIC debió investigar a toda el área de Oncología, que dirigía el doctor Maldonado.

Al ser arrestado, el jefe de Farmacia llevaba en su auto particular 37 cajas con medicamentos por más de 20 mil pesos. Según la denuncia, confirmada con testimonios de empleados y pacientes, el funcionario también alteraba recetas y daba menos medicamentos de los autorizados por los médicos. Se quedaba así con parte de los fármacos, que después vendía ilegalmente.

La Secretaría de la Función Pública comprobó que el imputado realizaba estos ilícitos sobre todo en días no laborables o cuando había pocos pacientes. De hecho, fue sorprendido el 24 y el 25 de diciembre de 2010 y el 1 de enero siguiente mediante un usuario simulado. Su detención se dio a conocer hasta mayo. La paciente María Méndez aclara que no sabía del robo de medicamentos, pero comenta que a muchos enfermos se les cambió su tratamiento de quimioterapia con un costo aproximado de 40 mil pesos mensuales por uno más barato. Y aunque en el hospital Gómez Farías les dijeron que obtendrían mejores resultados, la explicación no los convenció.

Añade que a ciertos pacientes les daban medicamentos pero no las recetas ya autorizadas, lo que hizo sospechar que éstas se vendían o se usaban para obtener más fármacos.

La señora Méndez considera que, ante la detención del ex jefe de Farmacia del nosocomio y el nombramiento del doctor Maldonado como subdelegado del ISSSTE, las autoridades federales están obligadas a investigar a todo el personal que tuvo relación con el imputado, “porque no puede ser que un empleado de segundo nivel haya sido el único responsable”.

PREMIO A LA NEGLIGENCIA

El Manual General de Procedimientos de la Coordinación General de Administración del ISSSTE, Tomo 5 Parte 2, estipula en sus Anexos Generales de los Procedimientos de la Subdirección de Personal que para obtener los puestos de profesionistas es necesario presentar título, cédula profesional, comprobante de estudios de posgrado y currículum completo, entre otros requisitos.

María Osvelia Méndez, una de las pacientes afectadas por los malos servicios en el ISSSTE, denunció esta irregularidad: “Estamos en manos de un inexperto, no está preparado para atender a personas con cáncer. Mandé otro escrito y me dijeron que con Maldonado no podían hacer nada porque no había suficientes pruebas, pero que contra Gilberto Rosas (otro médico de Oncología) sí, y que lo iban a sancionar.

La paciente Olivia Mendoza Vargas relata que en mayo de 2012 interpuso ante la Comisión de Arbitraje Médico del Estado de Jalisco (Camejal) la queja 180/2012.C porque el médico Juan Carlos Leonel Soto le negó una sesión de quimioterapia contra el cáncer de mama con el argumento de que el jefe de Oncología (que entonces era Héctor Maldonado) no las estaba autorizando porque no había dexametazona (que se usa para contrarrestar ciertos efectos secundarios del tratamiento) ni ondansetrón (para prevenir las náuseas).

Cuando fue a comprobarlo en la farmacia, se le aseguró que sí tenían esos medicamentos. Cuando señaló la contradicción, recuerda, “el mencionado jefe del servicio de Oncología, doctor Maldonado, de forma prepotente y sin importar la gravedad de mi padecimiento me dijo que de todas formas no me iban a aplicar la quimioterapia y que de todas maneras yo iba a fallecer”.

La queja DE-0385/2011 presentada en el OIC del ISSSTE narra otros casos igual de graves. A María Osvelia Méndez Venegas, con 40 años de afiliación, se le detectó cáncer de mama. El doctor Maldonado le dijo que su mal estaba desbordado y le sugirió la operación inmediata pero en un hospital privado, por falta de espacio en el instituto.

La intervinieron en el hospital Terranova, donde posteriormente se le dieron sesiones de quimioterapia en forma deficiente. Recuerda que, antes de aplicarlas, algunas enfermeras tenían que inyectarla pero sólo encontraban las venas después de hasta ocho piquetes fallidos.

Ya en el ISSSTE, ella y otros pacientes que necesitaban quimios se quejaron del trato despótico del personal y por eso levantaron una queja en el OIC. En esta instancia les prometieron atender la querella y dejar constancia escrita de su inconformidad, pero desde entonces Maldonado no quiso atenderlos.

 

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